Meditación para Reforzar mis Defensas. Actualmente son muchas las personas que tienen miedo a contagiarse con el COVID-19. Este temor a la pandemia dispara nuestras alarmas y traumas que pueden llegar a desencadenar la hipocondría, que es creer que uno está enfermo o va a estarlo, dando lugar a episodios de estrés o ansiedad.

Como ya te he explicado en la entrada del Blog «el Estrés Mata»: si tenemos miedo al contagio de este virus, se producen a nivel fisiológico, emocional y mental, una serie de cambios que denominamos ESTRÉS.

El cerebro activa la rama simpática del sistema nervioso autónomo y por otro la liberación en la sangre de una serie de hormonas: la adrenalina, cortisol y lactato.

Esto produce en el cuerpo una serie de cambios fisiológicos que preparan para hacer frente al peligro:

  • Se acelera el ritmo cardíaco y la respiración.
  • Se redistribuye el flujo de sangre (mayor en extremidades y menor en órganos digestivos).
  • El neo córtex, donde residen las funciones superiores de la razón, se inhibe.
  • Emociones básicas de miedo y enfado toman el protagonismo, dominando el comportamiento.
  • Se paralizan las funciones re-generativas, de crecimiento e inmunológicas del organismo.

meditación para reforzar el sistema inmunológico PRINCIPALES EFECTOS DEL ESTRÉS:

Trastornos en el corazón: Cuando se activa el sistema nervioso autónomo en su rama simpática, se libera las catecolaminas (adrenalinas), que en dosis altas tienen un efecto muy perjudicial sobre el corazón, pudiendo provocar taquicardias, arritmias e infarto de miocardio.

Trastornos en los pulmones: Los trastornos  respiratorios asociados al estrés tienen que ver con los efectos de la ansiedad al miedo al contagio o con los efectos en el sistema inmunológico e incluyen asma bronquial y síndrome de hiperventilación.

Trastornos en el sistema inmunológico: Una de las principales maneras en la que el estrés influye en la salud es mediante su impacto negativo en el sistema inmunitario, deteniendo su funcionamiento. El sistema inmune es lo que protege al cuerpo de las enfermedades infecciosas y ahora nos protege del coronavirus.

FASES DEL ESTRÉS:

En el cuerpo tenemos el sistema nervioso autónomo con sus dos ramas: el sistema nervioso simpático, responsable de la activación del organismo; y el sistema nervioso parasimpático, asociado a la relajación del cuerpo.

Cuando aparece un peligro el sistema nervioso simpático se activa y una vez que el peligro ha pasado, toma el relevo el sistema nervioso parasimpático que relaja el organismo.

Por lo tanto, la reacción de estrés está diseñada para aparecer y desaparecer en relativamente un breve espacio de tiempo.

Si el estrés es excesivo y se mantiene durante demasiado tiempo, puede pasar una factura importante en la salud, ya que la resistencia del cuerpo al estrés no es ilimitada.

La pandemia actual, puede producirnos pensamientos y preocupaciones constantes sobre el temor al contagio; esto nos mantiene el estrés en el tiempo y evitan que el cuerpo y la mente se recuperen y recobren el equilibrio.

La ciencia ha demostrado que la persona pesimista, negativa y triste tiene su sistema inmunológico más bajo que las personas que son optimistas ymeditación para fortalecer mi sistema inmunológico positivas. Este hecho se ha podido comprobar a través de análisis de sangre, que han demostrado la situación inmunológica en ambos casos. Una persona pesimista, triste y negativa es más propensa a contraer resfriados o infecciones por virus.

DE QUÉ ME TENGO QUE OCUPAR:

Sabemos que este virus se propaga con mucha facilidad y con el agravante de que a veces la persona portadora no presenta síntomas.

Sus canales de entrada al organismo son a través  de los ojos, la nariz y boca. Desde aquí pasa a las vías aéreas: la traquea, el pulmón y dentro del pulmón, llega a los alvéolos pulmonares donde los infecta cerrándolos e impidiendo que realicen su función.

La mejor manera de OCUPARME es siguiendo las recomendaciones dictadas por las autoridades sanitarias (no salir de casa, lavarme las manos, mantener la distancia de seguridad, etc.).

Uno debe cuidarse, pero eso no significa que esté todo el día poniéndose el termómetro, mirándose la tensión arterial, o explorándome para ver si siento algo extraño.

La preocupación por la salud no radica en auto explorarse y estar hablando todo el día de la pandemia que tenemos encima, sino en tomar todas las medidas dictadas, vivir una vida sana y hacer un poco de ejercicio en casa.

Luchar con la enfermedad es ser optimista y positivista.

Despreocuparse de la enfermedad se consigue realizando otras actividades que no tienen nada que ver con el covid-19.

Te aconsejo no quejarte y criticar al sistema ahora, pues como te he dicho, el enfado dispara el estrés y la ansiedad descargando mi energía vital y anula mi sistema inmune. Y nuestro cabreo no va a cambiar nada de fuera y si me enferma por dentro.

Ahora es un tiempo único e irrepetible, para «PARAR» y estar para adentro, para practicar la auto observación y con ello subir nuestro nivel de Conciencia, que es para lo que estamos aquí; te lo detallo en la entrada del Blog: «Auto-observación para el Despertar».

Si no aprovechamos este momento, cuando todo esto pase y tras la euforia de los primeros días o «la luna de miel», los buenos propósitos quedarán en humo si no hemos hecho ningún cambio interior y todo en nuestra vida volverá a ser igual

Cómo te he dicho miles de veces, es un error e inútil luchar para cambiar lo de fuera, el propósito es a nivel INDIVIDUAL: cambia tú interior y tú te haces correspondiente con una nueva realidad.

La vida durante este confinamiento no debe girar en torno al coronavirus, sino al hecho de vivir y divertirse cada día en casa, de poder ver amanecer y sobre todo de poder disfrutar de la compañía de tus seres más queridos.

También, debes de tener en cuenta la fuerza de la autosugestión, el sólo hecho de creerse enfermo puede crear alteraciones psicógenas y provocar síntomas reales funcionales u orgánicos.

No olvides repetir, cuando te asalten pensamientos de preocupación, las afirmaciones: “SOY UNA PERSONA SANA Y FUERTE” “MI SISTEMA INMUNOLÓGICO REPELE CUALQUIER AGRESIÓN EXTERNA”.

Y práctica esta meditación, por favor, porque nadie puede subir tus defensas por ti; es una manera responsable de cuidarte tú para poder cuidar a los demás, si es tu caso.

ALGUNOS CONSEJOS PARA UNA CORRECTA REALIZACIÓN DE LA MEDITACIÓN:

  • Realizaremos esta meditación dos veces al día, una al despertarnos por la mañana y otra antes de ir a lameditación para fortalecer mi sistema inmunológico cama para dormir.
  • Elige un lugar tranquilo donde no puedas ser molestado, silencia el móvil y la tele.
  • Ponte una ropa cómoda, para que pueda circular bien la energía.
  • Siéntate en la postura de loto o simplemente sentado sobre una silla y si lo prefieres túmbate en la cama.
  • Es preferible, si no hay dificultad, que la respiración se haga siempre por la nariz.
  • Trata, en todo momento, seguir las indicaciones y visualizar las partes de tu cuerpo que te voy mencionando, con una actitud amorosa y compasiva.

El realizar estos  diez minutos de meditación puede marcar la diferencia de mantener un sistema inmunológico alto y preparado, ya que estás fortaleciendo todo tu sistema inmune. En cualquier caso esta meditación servirá para combatir el sentimiento de indefensión e impotencia; además de reforzar nuestra confianza, alejar los temores y fortalecer nuestro sistema inmunológico.

Tú te mereces este ratito diario contigo mism@ y deseo que lo disfrutes placenteramente.