¿Quién Soy Yo Realmente? EI ser humano en su constitución triple (cuerpo, personalidad, conciencia) tiene su principal medio de expresión a través de su PERSONALIDAD, sin embargo, los comportamientos que expresamos a través de la personalidad pueden estar siendo originados en diferentes puntos de la propia constitución humana, como son:

  • EL COMPORTAMIENTO INSTINTIVO.
  • EL COMPORTAMIENTO APRENDIDO.
  • EL COMPORTAMIENTO CONSCIENTE.

Estos tres tipos de comportamientos del Yo que expresamos a través de la personalidad también los podemos definir por las siguientes características que cada uno manifiesta:

  1. YO DESEO.
  2. YO CREO.
  3. YO SÉ.

Hay un propósito que hemos venido a buscar en esta entrada y es encontrar eso maravilloso que hay en nosotros, pero ¿cómo vamos a descubrirlo si no nos vemos a nosotros mismos? Lo haríamos mirando a los demás, cuando yo miro a alguien significa que me puedo ver a mí mismo.

Vamos a buscar conocernos y sobre todo conocer lo mejor que hay en nosotros y para eso hay algo maravilloso que nos ha dado el universo y se llaman las demás personas, sin ellos no puedo conocerme, por eso nos estamos observando y lo que observamos en ellos está dentro de cada uno de nosotros y vamos a descubrirlo y aclararlo.

Vamos a hacer el primer ejercicio para encontrarnos con nosotros: Si en este momento la vida te diera la oportunidad de darle un regalo a alguien, ¿qué te gustaría regalarle a esa persona? ¿algo costoso o algo valioso? Si fuera algo costoso tendríamos que ir a comprarlo a una tienda con dinero, pero si decidimos regalar algo valioso no necesitamos salir de aquí ni ir a ningún sitio.

Eso significa que lo costoso está fuera de nosotros y lo valioso está dentro de nosotros, por eso para compartir lo valioso no necesitas dinero pero sí necesitas algo que hemos venido a buscar en esta entrada. A veces nos cuesta más trabajo compartir lo valioso que lo costoso y quizás es más fácil regalar una casa que una sonrisa.

Esta entrada está destinada a buscar los valores que están en nosotros, todo ser humano es un tesoro gigantesco pero pocas personas se han dado cuenta de eso. Para darnos cuenta, lo primero es valorar lo que tienes. Pregúntate si tienes algo valioso o algo que no es valioso. Yo diría que todo lo que tenemos es valioso, que yo no sepa valorarlo es otra cosa.

Entonces al dar y recibir un regalo o cualidad espiritual, compartiéndolo con otra persona, seguro que si sientes satisfacción. ¿Pero con cuanta frecuencia hacemos esto: simplemente expresarle a una persona algún valor que yo tengo y me gustaría compartir? Si no lo hacemos con frecuencia no estamos haciendo buen uso de nuestros valores y es una de las causas de no poder tener éxito en la vida.

Entonces el primer ejercicio es éste: VALORA LO QUE TIENES Y APRENDE A COMPARTIRLO. El objetivo principal de esta entrada es precisamente descubrir tus valores internos que te permitan tener una vida de mayor satisfacción y logros.

Podemos mejorar, no hay ninguna razón para no tener una vida más satisfactoria, para no poder ser felices ahora, a menos que suceda lo que usualmente sucede con nosotros los seres humanos (por lo menos con los del tercer nivel de Conciencia), que dependemos de lo que pasa afuera para poder conectar mis valores y si afuera no pasa nada agradable yo supongo que no tengo valores. Pero para descubrir tus valores internos tú no necesitas depender de nada, solo trabajar con lo que sucede afuera.

Cada uno de nosotros en su interior es un gran tesoro; nuestra evolución espiritual es algo absolutamente individual, no colectiva, no podemos aprender nada por otro, no podemos comer por otro, no podemos desarrollarnos espiritualmente por otro. Sin embargo, tampoco puedo conocerme a mí mismo sin el otro porque ese otro es el espejo maravilloso que me permite ver lo que yo soy y lo que yo tengo. Y de ahí la famosa frase que dice “ves la paja en el ojo ajeno pero no ves la viga que tienes en el tuyo”. Aunque no estamos buscando los errores sino los valores también se puede aplicar: a veces veo los valores que tienen los demás pero no veo los míos. Vamos a aprender a buscar y ver nuestros propios valores y a utilizarlos.

Son herramientas sencillas para poder tener una vida satisfactoria utilizando tus propios valores, no necesitas utilizar nada diferente de lo que tú ya tienes. Y no existe un solo ser humano que no tenga valores. Cuando encontramos personas que fracasan en diferentes situaciones es por dos sencillas razones:

  • Primero porque no han encontrado sus valores.
  • Segundo porque no pueden usarlos.

Si encuentro mis valores y los uso, lo demás ni es necesario buscarlo, se da todo por añadidura. Este es nuestro propósito con esta entrada. Como decía un filósofo, “cuando un ser humano no se ha reconocido a sí mismo en los valores que posee hay unas características que definen su vida. Es alguien que vive:

  • Arrepentido del pasado.
  • Aburrido del presente.
  • Y temeroso del futuro.

¿Te parece conocida esa situación?

  • El pasado nos parece espantoso.
  • Del presente nos aburrimos.
  • Y le tenemos mucho miedo al futuro.

Si esa es la situación es evidente que no he reconocido mis valores. Esto conecta con unas situaciones internas que tienen que ver con el rencor o la culpa.

  • Hacia el PASADO tengo: RENCOR por el daño que me hicieron o por la injusticia de la vida o me culpo por el daño que yo creo que hice, situación demasiado común y casi generalizada en los seres humanos de nuestro nivel (en otros niveles ya no es así).

Cuando yo pienso que alguien me hizo daño o yo le hice daño a alguien o que hay injusticia en la vida, todo esto lo estoy trayendo desde mi experiencia de aquí para atrás; entonces estoy trayendo una concepción mental presente que viene de mi pasado y limita mi vida totalmente porque me lleno de rencor, de frustraciones, de culpas y todo esto no me permite ni ser feliz ni tener éxito. Ese es uno de los primeros errores.

  • En el PRESENTE y el futuro estamos llenos de APEGOS. Me apego a las personas porque me hacen falta, me apego a las cosas porque las necesito. Hay un profundo proceso de egoísmo inconsciente. Para ser feliz no me hace falta absolutamente nada diferente que lo que yo ya tengo en mi interior. Si no soy capaz de ser feliz con lo que ya tengo en mi interior nada ni nadie podrá hacerme feliz.

Las personas son maravillosas para compartir los valores que tenemos, pero cuando compartimos miedos, apegos o egoísmo nuestras relaciones se vuelven conflictivas y dependientes y empieza el rencor y el conflicto porque las demás personas no lograron satisfacer a mi ego como yo esperaba que lo hicieran. Por supuesto esto es una situación normal pero no una situación que traiga éxito en la vida, necesitamos aprender otra cosa.

  • Finalmente, hacia el FUTURO nos llenamos de PÁNICO porque tenemos MIEDO a perder lo que tenemos. Deberíamos pensar que si tengo algo que me limita en mi felicidad eso no sería un valor. La persona que tiene algunas cosas que ha conseguido con esfuerzo se da cuenta de que no las disfruta porque vive llena de miedo a perderlas; entonces se dedica a defenderlas, a protegerlas, y cuando no las tiene tampoco las disfruta porque no las tiene. En ninguno de los dos casos las va a disfrutar y esto es una limitación mental en vez de un valor.

Todo lo que tenemos a nuestra disposición tiene un propósito: que lo DISFRUTEMOS, que nos ayude a tener una vida excelente. La vida del ser humano es muy corta para pasársela sufriendo y amargados por lo que no podemos cambiar. La felicidad la vamos a encontrar en nosotros, nadie puede hacernos felices si yo mismo no lo hago por mí, encontrando mi valor. Si yo pienso que los demás o las situaciones o las posesiones o el dinero me van a hacer feliz, eso no va a suceder nunca, no hay nada que pueda hacer feliz a un ser humano diferente a lo que está en su interior.

Tomate unos minutos para responder a tres preguntas muy sencillas.

  1. ¿Qué soy yo?
  2. ¿Cómo soy yo?
  3. ¿Quién soy yo?

Trata de definirte en estas tres preguntas.

Ahora me gustaría contarte una pequeña historia. Había un señor, que llamaremos don Fulano, que se hizo una pregunta: ¿Yo quiero saber cuál es la verdad que nos puede liberar del sufrimiento, de la angustia, de la dependencia, de los conflictos que tenemos los seres humanos? Y él no sabía encontrar la respuesta.

Le gustaba mucho la naturaleza y en una ocasión pensó que lo más probable era que no se pudiera encontrar allí donde el ser humano está alterando el orden del universo, necesitaría buscarla donde la perfección no ha sido alterada. Y se fue a buscar con amigos un sitio en la naturaleza que no estuviera contaminado por el hombre.

Un día llegaron a un lugar hermosísimo que parecía no haber sido visitado jamás por nadie y el señor se quedó extasiado observando la belleza, la exuberancia, el equilibrio y armonía de ese lugar. Estaba tan distraído en su observación que no se dio cuenta que había ido caminando y poco a poco se alejó de su grupo de amigos y se perdió en ese bosque.

No podía encontrar cómo salir de ese bosque y ya estaba anocheciendo y buscó refugio para pasar la noche. Encontró una cueva, entró, se acostó y se quedó profundamente dormido. En su sueño se le presentó una luz que le preguntó: ¿quién eres tú? El señor le contestó: “yo soy Fulano de tal” y le dijo la luz: “ese es tu nombre y yo te pregunté quién eres tú”, -“pues yo soy el hijo de don Fulano y doña Fulana”, -“esos son tus padres, yo lo que te pregunté es quien eres tú”, -“pues yo soy un ingeniero de la Universidad Complutense”, -“esa es tu profesión y yo te he preguntado quien eres tú”, -“yo soy el dueño de la empresa Sirla”, -“pues poca luz tienes, eso es lo que tú haces y te estoy preguntando quien eres tú”.

Don Fulano se quedó pensando que estaba contestando una serie de cosas que no eran lo que le preguntaban y la luz le dijo: “como no tienes claro quién eres tú no podremos continuar ahora este diálogo, ve a buscar esa respuesta y cuando la encuentres volveremos a hablar de luz a luz”. En ese momento don Fulano despertó porque sintió que una mano le movía suavemente el hombro, sus amigos habían estado toda la noche buscándolo y lo encontraron al amanecer en la cueva.

Se despertó sobresaltado y miró los rostros sonrientes de sus amigos que le estaban observando y cayó en la cuenta de que “si ni siquiera sé quién soy yo, cómo puedo saber cuál es el orden y la verdad del universo, y precisamente estaba buscándolo donde NO LO PUEDO ENCONTRAR, APARTÁNDOME DEL SER HUMANO, HUYENDO DE ÉL Y DE SUS CONFLICTOS”.

En ese momento se dio cuenta de que en sus amigos podía encontrar eso que estaba buscando. No es escapándonos del mundo como vamos a encontrar nuestros valores sino aprovechando lo que está sucediendo.

“CÓMO SOY” es igual al comportamiento que yo tengo. Yo no soy como me comporto ni soy lo que me comporto. Como soy lo determina mi comportamiento, puedo ser huraño, alegre, emprendedor, miedoso, agresivo, pacífico.

REALIZARSE INTERNAMENTE implica que yo pueda responder esta pregunta: ¿quién soy?, que yo pueda modificar aspectos del “cómo soy”, y no puedo modificarlos a menos que yo sepa el “quién”. Ninguno de nosotros nos hemos realizado todavía porque si ya lo hubiéramos hecho no estaríamos aquí.

Mis comportamientos se originan en la forma de pensar que yo tengo y mis pensamientos conectan mis sentimientos, mis emociones, mis actitudes y mi personalidad. El qué es totalmente diferente al quién.

El ser humano como estructura física ¿es una creación del hombre?: no, es una creación divina. Entonces yo no puedo ser algo temporal porque lo divino es eterno, permanente. Pero este cuerpo físico como tal no es permanente, por eso no es el quién sino el qué. Nuestro cuerpo físico es una creación divina y sin embargo es temporal y el quién es una creación divina eterna (Conciencia).

Lo más probable es que todavía no tengamos una concepción clara de quienes somos, si la tuviéramos nos daríamos cuenta de que somos un TESORO GIGANTE E INCALCULABLEMENTE GRANDE, sin embargo creemos que somos un comportamiento y esto es lo que me limita para ver la esencia divina. A veces me llega un cliente a Consulta de Psicoterapia, y me cuenta que ha hecho un test de aptitudes y cualidades en internet, donde le dice que tiene tal aptitud, y yo siempre le respondo: «TÚ ERES ESO Y MUCHÍSIMO MÁS, y lo vamos a descubrir juntos».

El “QUÉ” es solo un vestido de tu divinidad. Pero el problema de los seres humanos no está en el cuerpo físico ni en esa Esencia de creación divina eterna. El problema está en el “cómo”, como me comporto yo frente al universo, frente a las personas, frente a las dificultades, frente a mis relaciones, a la economía, etc., porque yo no soy ese cómo me comporto. Tengo el típico comportamiento del no soy y para tener el comportamiento del “yo soy” necesito descubrir primero quien soy.

Vamos a ir al quién para que el “QUIÉN” se convierta en nuestro comportamiento, NO es el cuerpo físico el que tiene problemas, es la mente porque la mente tiene un comportamiento aprendido que está LIMITANDO en la mayoría de los seres humanos una gran parte de nuestro potencial de valores internos.

El tesoro sigue allí sin utilizarse, ni siquiera sé si existe el tesoro. Para buscarlo te invito a TRAZAR UN MAPA DE TI MISMOS porque un mapa sirve para orientarme, para saber por dónde voy, a donde voy, ubicar los lugares a donde deseo ir y evitar aquellos a los que no deseo ir. El mapa te indica varias rutas diferentes para ir a un mismo lugar y nos guía hasta nuestro objetivo.

Vamos a hacer un mapa de nosotros para que nos oriente sobre cómo llegar al tesoro. Traza en el papel una silueta externa grande como si fuera una sombra de ti y no pintes nada en el interior, con bastante espacio para escribir dentro y también fuera. Escribe tu nombre y un apodo cariñoso con el que te gustaría que te llamaran.

  • Lo que está en el INTERIOR de la figura lo vamos a llamar el mundo interno y anotaremos todo lo que pasa en el interior de cada uno de nosotros. Te haré unas preguntas para que descubras qué pasa en tu interior.
  • En el EXTERIOR de la figura vamos a anotar los eventos o sucesos que se desenvuelven a nuestro alrededor: eso lo llamamos el mundo externo.

Hay dos mundos diferentes que conviven constantemente: lo que pasa fuera de nosotros y lo que pasa dentro de nosotros.

Te haré una pregunta similar a la del huevo y la gallina: ¿lo que pasa fuera de nosotros determina lo que sucede dentro de nosotros o al revés? Es posible que inicialmente no lo tengamos muy claro pero desde la sabiduría sabemos que LO QUE PASA FUERA SE ORIGINA EN LO QUE PASA DENTRO DEL INDIVIDUO aunque a simple vista para la mayoría de las personas esto parece ser al revés: lo que pasa dentro es determinado por lo que pasa fuera.

Si creo que las situaciones externas limitan mi vida o determinan lo que pasa en mi interior, cuando no tengo satisfacción actúo de la siguiente forma: culpo, agredo, trato de modificar todo lo de afuera y si no puedo hacerlo me lleno de rencores, resentimientos, odios y deseos de venganza y con eso, por supuesto, arruino mi vida. No tener claro cómo interactúan estos dos mundos puede ser grave para el resultado que obtenemos en la vida.

Desde la sabiduría, el mundo interno origina todo lo que pasa a nuestro alrededor aunque yo no sepa cómo está regido por leyes. Si lo que pasa a mí alrededor no es satisfactorio, no es lo que yo espero recibir del mundo necesito, hacerme una sola pregunta: ¿qué estoy usando de mi mundo interno? Si el resultado es negativo estoy usando lo peor de mí y SI EL RESULTADO ES POSITIVO ESTOY USANDO LO MEJOR DE MÍ. Por eso para poder decidir qué uso de mí primero necesito conocerme, si no me conozco no tengo ni idea de cómo usar lo que hay en mí, lo uso mal, uso lo que no debería usar y por eso mi resultado no es el que yo espero obtener. Es el problema que esperamos resolver con el MAPA PERSONAL de ti.

Vamos a anotar alrededor de la figura lo referente al MUNDO EXTERNO, los eventos externos a ti. Y te voy a hacer unas cuantas preguntas que deberías responder.

  • La primera pregunta es: “¿lo que yo no soporto que me hagan los demás es…?”, puede ser que me ignoren, que me griten, que me impongan, que me prohíban, etc.
  • También hay que responder y anotar: “¿lo que más me gusta que me hagan es…?”, por ejemplo que me consientan, que me traigan un regalo, que me hablen de tal forma, que me hagan caricias, etc.
  • Otra pregunta que debes pensar es: “¿la vida ha sido injusta conmigo cuando…?”, situaciones que te parecen injustas como: cuando me regañaron por algo que yo no hice, cuando me negaron algo que yo creía que me correspondía, cuando me echaron del trabajo sin saber por qué, cuando no tuve dinero para algo que yo creía importante, etc., ahora o en el pasado.
  • Otra pregunta para contestar: “¿la vida es o ha sido muy bonita para mí cuando…?”, en qué momentos cuando suceden o sucedieron ciertas cosas fuera de ti la vida es o fue muy bonita para ti, por ejemplo cuando nació tu primer hijo, cuando te reconocieron el título, cuando te enamoraste por primera vez, cuando conseguiste algo a lo que aspirabas, etc.
  • La siguiente pregunta tiene que ver con tus comportamientos externos: “¿lo que yo hago para conseguir las cosas que necesito para vivir?” Puede ser cualquier actividad que realices: estudio, trabajo, profesión, pedir limosna o préstamos, negocios, etc.

Referente a las personas que yo quiero debes contestar a dos cuestiones:

  • “¿Lo que yo hago con las personas que más quiero es…?”, cómo les trato, me comunico con ellos, etc.
  • Y una segunda cuestión: “¿qué hacen ellos para que yo les quiera, qué veo o me gusta en ellos?”, siempre hay alguna razón externa por la que tú quieres a los que quieres.
  • Siguiente pregunta: “¿qué hago con las personas que no me gustan?”, por ejemplo les ignoro, les deseo el mal, les insulto, hablo mal de ellos o me quedo callado. “¿Y por qué no me gustan?”

Ya hemos acabado con la parte externa del mapa por ahora, aunque volveremos a retomarla más adelante. Lo que hemos hecho es un espejo para conocerme, LO QUE VEO FUERA ME MUESTRA LO QUE TENGO DENTRO. Mientras no haya establecido claramente el mundo externo no puedo conocerme a mí, que es lo que yo busco.

Vamos al MUNDO INTERNO, con ayuda de una herramienta: los sentimientos. Los SENTIMIENTOS sirven para conocerme a mí mismo pero hemos visto en otras entradas del Blog que son complicados para el ser humano porque producen muchos conflictos. Sin embargo tienen una utilidad muy grande y pienso que la única: me permiten conocerme a mí mismo.

Los sentimientos son algo interno de cada uno de nosotros, y los vamos a anotar en la parte de dentro de la figura del mapa personal.

  • Primero, anotaremos lo que yo siento con lo que no soporto que me hagan los demás. Puedo sentir ira, rencor, resentimiento, odio, deseo de venganza, resignación, tristeza, decepción, frustración, etc.

Vamos a confrontar lo que anotaste fuera, que era lo que no soportas que te hagan los demás, con lo que sientes dentro.

Ahora anotaremos lo que yo siento con lo que más me gusta que me hagan los demás, si sientes alegría, satisfacción, placer, ganas de compartir, etc. Busca en tu CORAZÓN, en tu interior.

  • La siguiente pregunta es lo que yo siento ante las injusticias de la vida. “¿Los sentimientos que tengo ante las cosas más bonitas que la vida me ofrece o me ha ofrecido?”.
  • Y complementaria de la pregunta anterior: “¿Lo que siento ante o acerca de las personas que más quiero?”. Puedes sentir alegría, entusiasmo, ganas de vivir, de apoyar, de atraer, consentir, acariciar, etc.
  • Y la última pregunta por ahora: “¿Lo que siento ante las personas que no me gustan y lo que pienso de ellas?”.

No existe un ser humano que no tenga un gran tesoro interior, que no tenga unos grandes valores. El solo hecho de que todos seamos hijos de Dios, creaciones perfectas de Dios, significa que tenemos grandes valores, pero tenerlos no significa que los usemos.

Y ahora, por favor, contesta SI o NO, al siguiente test, para evaluar desde que parte de ti estas actuando.

EVALÚA TU PROPIA CAPACIDAD DE ACTUAR FRENTE A LA VIDA CONTESTANDO EL SIGUIENTE TEST:

                                                                                                                                                 SI           NO

  1. ¿Tienes lugares exclusivos donde haces tu trabajo o te gusta estar?
  2. ¿Usualmente te pones furioso o triste cuando algo no te gusta?
  3. ¿La apariencia personal es lo más importante para que el trabajo sea agradable?
  4. ¿Te sientes mal cuando no logras lo esperado en tus actividades?
  5. ¿Tus emociones más frecuentes alteran tu bienestar?
  6. ¿Cuándo crees en algo lo defiendes tenazmente?
  7. ¿Dejas de comunicar o decir algunas cosas por temor a hablar?
  8. ¿Para ti es muy importante solucionarle los problemas a los demás?
  9. ¿Con frecuencia buscas a los demás para que solucionen tus problemas?
  10. ¿La mejor forma de ayudar a los demás es proporcionándoles los medios que necesitan?
  11. ¿La libertad total puede conducir a las personas a tomar el camino equivocado?
  12. ¿Si le das mucha importancia a los demás abusan de ti?
  13. ¿Cuándo algo se daña se debe sancionar al culpable?
  14. ¿Con frecuencia desconfías de la gente?
  15. ¿La sexualidad representa más del 50% de la relación de pareja?
  16. ¿Te es difícil comunicar calmadamente tus desacuerdos?
  17. ¿Con frecuencia te lamentas de las situaciones que te rodean?
  18. ¿Algunas veces piensas que la vida o las personas son injustas contigo?

Anota la suma de respuestas afirmativas: ____________

  • Si tus respuestas están entre 18 a 14 afirmativas, ocultas tus verdaderos valores, lo que no significa que no los tienes.
  • Si tus respuestas son de 13 a 10, muestras algunos de tus valores, por lo tanto tienes algunas satisfacciones de vez en cuando.
  • Si tus respuestas están de 9 a 5, usas bastante tus valores y tienes bastantes satisfacciones, aun cuando también hay algunos aspectos de sufrimiento.
  • Si tus respuestas están de 4 a 0, casi siempre actúas desde lo mejor de ti mismo y por lo general tienes mucha paz interior, muy buen manejo de ti mismo y en general tienes buenos resultados en tus relaciones y en tu vida.

Las personas que tienen un mayor número de respuestas no deben preocuparse porque es algo normal en todos los seres humanos. Pero necesitamos empezar a HACER UN TRABAJO PARA SACAR ESTOS VALORES y es lo que vamos a intentar en las siguientes entradas del Blog.

Con esto finalizamos esta entrada: ¿quién soy yo realmente? Soy mis valores, pero si no los estoy usando no significa que no soy sino solamente que no los estoy usando. Si no estoy actuando desde lo mejor de mí mismo, ¿qué puedo hacer? para que aprendamos a actuar desde lo mejor que hay en nosotros. Somos una mezcla de limitaciones y virtudes y mientras están mezcladas difícilmente puedo utilizar las virtudes porque las limitaciones no me permiten hacerlo.